La noticia informa sobre la implantación en España de nuevos radares de ocupación, unos dispositivos que no están diseñados para controlar la velocidad, sino para detectar cuántas personas viajan dentro de un vehículo. Estos sistemas han sido impulsados por la Dirección General de Tráfico (DGT) con el objetivo de vigilar el uso correcto de los carriles VAO (Vehículos de Alta Ocupación), donde es obligatorio circular con más de un ocupante.Estos radares funcionan mediante cámaras de alta resolución y tecnología basada en inteligencia artificial, capaces de identificar el número de pasajeros en el interior del coche con bastante precisión, incluso diferenciando entre personas reales y objetos. Gracias a ello, pueden detectar automáticamente a los conductores que circulan solos por carriles reservados sin necesidad de la intervención directa de agentes.El uso indebido de estos carriles está considerado una infracción grave y conlleva una sanción económica que suele rondar los 200 euros, aunque generalmente no implica la retirada de puntos del carné de conducir. La medida busca fomentar el uso compartido del vehículo, reducir la congestión del tráfico y disminuir las emisiones contaminantes.La DGT está extendiendo progresivamente este tipo de radares por distintos puntos del país, especialmente en accesos a grandes ciudades y vías con alta densidad de tráfico. Dentro de este plan, uno de estos dispositivos ya se encuentra en la provincia de Granada, lo que sitúa a la zona dentro de las primeras en aplicar este sistema de control.En conjunto, esta iniciativa supone un cambio en la forma de vigilar la circulación, ya que amplía el control más allá de la velocidad y pone el foco en los hábitos de movilidad, con la intención de promover un uso más eficiente y sostenible del coche.








