En el marco de la investigación judicial por el accidente ferroviario de Adamuz, ocurrido el 18 de enero de 2026 y en el que murieron 46 personas y más de 120 resultaron heridas, han salido a la luz correos internos que revelan las razones por las que Adif procedió a la sustitución de un tramo de vía sin comunicárselo previamente a la jueza instructora.Según la documentación aportada al juzgado, el día 23 de febrero el taller proveedor avisó a ArcelorMittal de que existía «un problema de trazabilidad» en uno de los carriles de 36 metros suministrados para el tramo Madrid-Sevilla: el carril registrado en los documentos no era el que estaba físicamente instalado en la vía, ya que el número de colada que aparecía físicamente «nunca había sido suministrado» al taller. Ante esta discrepancia, ArcelorMittal comunicó que no podía confirmar la certificación del raíl y recomendó a Adif de forma «encarecida» su reemplazo preventivo con «carácter urgente».La sustitución del tramo de 36 metros se llevó a cabo finalmente durante la noche del 3 al 4 de marzo, tras ser autorizada por la Presidencia de Adif a petición de la Dirección de Mantenimiento. Adif comunicó a la jueza del Tribunal de Instancia de Montoro, Cristina Pastor, el día 2 de marzo que iba a realizar el cambio, pero ejecutó los trabajos antes de que la magistrada le respondiera, quien le instó posteriormente a no realizar ninguna obra sin un preaviso de al menos 15 días.Pero la sorpresa no quedó ahí. Durante una inspección ocular realizada el 17 de marzo, la jueza descubrió otros 42 metros de raíl sustituidos de los que nadie le había informado, elevando el total del tramo modificado a más de 78 metros. La magistrada exigió a Adif que explicara también las causas técnicas de esta segunda sustitución, que la empresa pública justificó por la necesidad de «homogeneizar las características mecánicas» de la vía.La jueza Pastor requirió a Adif que, en un plazo de cinco días, identificara a la empresa suministradora del carril defectuoso, a los responsables técnicos que intervinieron, y que certificara que el nuevo carril instalado cuenta con todos los requisitos de calidad y trazabilidad. Asimismo, encargó a la Guardia Civil que investigara si los posibles defectos de trazabilidad podrían extenderse a otros tramos de la vía, tanto en la vía 1 como en la vía 2.Por su parte, Adif ha subrayado que la sustitución de los carriles no guarda relación con las causas del accidente ni supone una alteración de pruebas relevantes, dado que la circulación ferroviaria ya había sido reabierta en el momento de los trabajos. El presidente de Adif, Pedro Marco, ha calificado de «infamias» las informaciones que apuntan a una obstrucción a la justicia, asegurando que la empresa pública «ni ha modificado informes, ni ha obstruido la justicia, ni ha alterado pruebas».







